Mi experiencia en el Conservatorio

Empecé mis estudios de Danza en una academia privada, al principio como afición, pero poco a poco acabó convirtiéndose en mi forma de vida. Tenía bastantes horas de clase a la semana, pero la verdad me sabían a poco. En la escuela en la que estaba, no nos daban demasiada información, quizás por miedo a perder alumnos, pero una profesora me animó, me informó y decidí lanzarme a la piscina y presentarme a las pruebas de acceso.

Accedí con 15 años al Grado Medio (ahora conocido como Grado Profesional) y desde el primer momento lo viví con gran ilusión. Aulas enormes, pianos de cola en las clases, cantaor y guitarrista en las clases de Flamenco….¿Que más se podía pedir?

Al principio es agotador, porque tienes una media de 6 horas diarias, incluyendo también los sábados, que se emplean para el desarrollo de los Talleres, es decir, una especie de Compañía que tienen los Conservatorios, para ir preparando a los alumnos para su salida profesional. Pero es tan grande la ilusión y las ganas de aprender que nunca te cansas.En los talleres, tienes la oportunidad de trabajar con gente muy importante como son: el Maestro José Granero,Currillo, Antonio Najarro, Rafaela Carrasco….y eso es algo que te enriquece y que te motiva para trabajar duro.

Es una formación completa, no sólo a nivel artístico sino a nivel personal, porque requiere una gran disciplina y compromiso, aunque también tengo que decir, que no es un camino de rosas, hay que trabajar muy duro, tienes una vida muy sacrificada desde pequeña y aunque los resultados se ven casi de forma inmediata, como decía mi jefa la bailarina Aída Gómez: “Esto es una carrera de fondo, lo importante no es llegar, sino mantenerse”

Animo a todas aquellos niñ@s que aman la danza, a que se presenten a los Conservatorios, a que se formen y sobre todo a que lo vivan con mucha ilusión y a que nunca tiren la toalla.

Este es un vídeo de una actuación reciente del  Real Conservatorio  Profesional de Danza Mariemma, espero que os guste!!!