Talento, Pasión y la Teoría de Gladwell, para conseguir tus sueños

¡¡Buenos días apasionados de la Danza!!

Esta semana, a propósito de un libro que estoy leyendo, os voy a hablar de lo «ingredientes» que se suponen son necesarios, para que una persona con talento y pasión, consiga tener éxito en el arte ( danza, música, pintura…) o materia que quiera desarrollar.

Talento

La palabra Talento, procede de latín «talentum»  y está vinculada a la aptitud o la inteligencia. Se dice que el talento es, el conjunto de facultades tanto artísticas como intelectuales, de las que dispone una persona, para realizar una tarea determinada con éxito.

El talento suele estar asociado a la habilidad innata y a la creación, aunque también puede desarrollarse con la práctica y el entrenamiento. La principal diferencia entre estos dos tipos de talento, el adquirido y el heredado, es que en el caso del segundo, si alguna vez dejase de practicarse o de ejercerse por mucho tiempo, a pesar de ello, el día que se decide retomarlo o volver a ejercerlo se hará con la misma destreza de antaño, sin embargo, en el caso del aprendido, requiere ser practicado con recurrencia para no perderse.

Hay personas que tienen lo que se denomina «Talentos potenciales», éstos son una parte de nosotros que, si queremos llegar a aprovechar, tenemos que ejercitar a fondo. El deseo de tenerlos nos impulsa a hacer el esfuerzo de trabajarlos, y este esfuerzo puede hacer que florezcan enormemente. Pero tenemos que hacer el trabajo; si no, se quedarán dormidos para siempre.

Por eso, nuestra labor como maestros, es ver el Talento de los alumnos y ayudarles a que lo desarrollen, inculcando siempre el valor del trabajo.

A lo largo de mi camino como bailarina y como maestra, me he encontrado con muchas personas que tenían  mucho talento, pero que por circunstancias no han podido desarrollarlo, bien sea porque no les han apoyado en la tarea, o bien sea porque han pensando que era suficiente con tener el talento, pero no se han preocupado por formarse y seguir aprendiendo.

La Pasión

La  palabra Pasión, se define como una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo. Es esa necesidad que sentimos por desarrollar nuestras ideas. porque existe una fuerza interna que nos mueve a hacerlo,sobre todo está vinculado con una vocación artística, en mi caso la Danza.

En estos tiempos, en los que la motivación y el emprendimiento están en auge, no paro de leer artículos, frases, noticias como éstas:

» Todo el mundo puede hacer todo» » Persigue tus sueños» » Si crees que puedes , lo vas a alcanzar»…

Y es realmente bueno, motivar a los alumnos, hacer que se sientan bien, que vean que van cumpliendo pequeñas metas que les acercan más a sus sueños.

Desde mi opinión, sólo con la pasión, no es suficiente para desarrollar un arte. Es es muy importante el talento y sobre todo el trabajo.

Una persona que tenga talento, que sienta una gran pasión por lo que hace y que además trabaje duro por ello ,estoy segura de que conseguirá todo aquello que se propone; pero si por el contrario, sólo siente que le gusta mucho hacer algo,por ejemplo bailar, pero que no tiene un talento innato y no trabaja y se forma para ello, dudo que pueda conseguir unos objetivos claros.

Y es que el arte de danzar o bailar, no es algo mecánico, es un sentimiento, es una pasión, es un saber hacer, es un fuerte trabajo, que se traduce con mucho esfuerzo, son muchas horas de dedicación, para conseguir: plasticidad, técnica, calidad de movimiento, asegurar conceptos….todo ello para ponerlo al servicio del arte.

El escritor Malcolm Gladwell, en su obra «Fueras de serie» nos habla de La teoría de las 10.000 horas, como clave  para alcanzar el éxito en cualquier materia.

Gladwell, analiza en su libro, porque algunas personas tienen éxito y otras no, llegando a la conclusión de que, además del talento, sólo llegan a la meta las que son capaces de invertir 10.000 horas en la misión que se han fijado.

Estas conclusiones las extrajo, haciendo un estudio sobre la Academia de la Música de Berlín. Estudió las horas que habían practicado su instrumento tres grupos de alumnos, desde los cinco años de edad, hasta los veinte años, que era cuando los alumnos finalizaban sus estudios:

  • Los calificados por el profesor como mediocres (no me gusta nada este término, pero así lo calificaban en dicho estudio) sumaban un promedio de 4.000 horas de práctica.
  • Los calificados como el profesor como buenos, sumaban 8.000 horas de práctica, es decir, el doble que el grupo anterior.
  • Los clasificados por el profesor como estrellas con madera de solistas, empezaban a brillar y destacar por encima de la media, a partir de las 10.000 horas de práctica

Esto no significa, que cualquier persona, que en este momento decida aprender a tocar el violín, por ejemplo, vaya a convertirse en Mozart, Pero si somos capaces , de invertir tiempo en nuestra pasión, se puede llegar muy lejos.

Dicho todo esto, no dejéis de trabajar por aquello que os gusta, siempre con respeto y mucho mucho trabajo.

 

Rubén Olmo gran artista y gran persona

No podía dejar pasar la oportunidad de escribir acerca de éste gran arista y más cuando ha sido seleccionado para abrir la nueva etapa del Ballet Flamenco de Andalucía.

Tranquilo alboroto

Con una carrera digna de admirar, se ha convertido en uno de los referentes de la Danza Española; Ha trabajado con bailarines de la talla de Belén Maya, Javier Barón y Aída Gómez, y cabe destacar  su paso por el Ballet Nacional de España, donde realizó roles de primer bailarín.

Rubén Olmo formó su propia compañía en 2006, con espectáculos como Belmonte, Pinocchio o Tranquilo Alboroto y ahora tendrá lo oportunidad de plasmar todo su arte en el nuevo montaje del Ballet Flamenco de Andalucía, que convoca audiciones en este próximo mes de noviembre en Sevilla. Podéis pinchar aquí para ver más información al respecto.

Tuve la oportunidad de trabajar mano a mano con Rubén en la Compañía de Aída Gómez, donde coreografió piezas como Frágil, Venta de Vargas, Jaleo, Zapateado de Carmen Amaya y Permíteme bailarte que dio nombre al espectáculo de Aída Gómez estrenado en el Teatro Albéniz en 2008.

Sin duda fue toda una experiencia, no sólo por su calidad artística y lo que se aprende solo con mirarle, sino por su gran calidad humana. Sabe cómo sacar el mejor partido a cada bailarín, como transmitirle toda su fuerza y energía y sobre todo y lo más importante es que consigue que ames la danza y que cobren sentido tantos años de trabajo y esfuerzo. Y es que en la danza y creo que en casi todas las profesiones artísticas, es muy difícil encontrar a gente generosa y cercana, que no le importe enseñar su arte y que sean capaces de olvidar por un momento que son grandes estrellas pero ante todo personas.

Tiene lo que yo llamo magia; es pura expresión sin olvidar una técnica muy depurada, es sensibilidad y fuerza, es la sensación de evadirse cuando le estás mirando y el estremecimiento de ver a un artista capaz de llegar al corazón del espectador.

Dicen que una imágen vale más que mil palabras, así es que aquí os dejo una muestra del trabajo de la Compañía de Rubén Olmo. Espero que os guste!!!

Si supieses que mañana es tu último día de vida ¿Harías lo mismo que tienes programado hacer?

Si tuviéramos en cuenta esta frase del magnífico Steve Jobs, aprovecharíamos cada minuto de nuestra vida como si fuera el último y disfrutaríamos al máximo de cada cosa que hacemos. En mi caso, una de las cosas que más feliz me hace es bailar y enseñar a la gente todo lo que sé.

Bailar profesionalmente es algo que me llena, pero poder transmitir lo que sé a mis alumnas, es algo que me realiza, tanto a nivel personal como profesionalmente; lo bueno es que tengo la oportunidad de hacer las dos cosas.

Empecé a dar clases, hace ya 10 años y reconozco que al principio no fue tarea fácil. Te das cuenta, de que no es lo mismo recibir clases que darlas, de que tienes que ser muy analítica, expresarte con claridad, tener muy claros los conceptos para poder transmitirlos, proporcionar sensaciones (que al fin y al cabo de eso es de lo que se trata la danza)  y lo más importante ser capaz de ilusionar a la gente.

He dado clase a principiantes, a gente de nivel medio, a nivel avanzado, a niñas que se preparan para exámenes e incluso a niñas de conservatorio y todas me han aportado cosas buenas.

Cada grupo es un reto, se trata de sacar lo mejor de cada alumna, pero teniendo en cuenta que los objetivos de cada grupo son distintos, es decir, no es lo mismo enseñar a un grupo de iniciación de adultos, cuyo principal objetivo es divertirse, hacer ejercicio y poder defenderse bailando flamenco, que a un grupo de nivel avanzado, cuyo objetivo principal es intentar dedicarse a la danza de forma profesional. En cualquier caso, siempre prima la ilusión y las ganas de superación.

Es muy gratificante ver la evolución de las alumnas, ver que poco a poco van obteniendo resultados y también ver cómo vas dejando tu sello personal.

Este curso hemos comenzado con fuerza y con muchas ganas de aprender cosas nuevas, y eso es algo que facilita mucho el trabajo, porque una buena profesora sin buenas alumnas no es nada.

Los inicios son duros, porque en la danza hay que ser muy constante y en el momento en el que paras, aunque sea solo una semana, el cuerpo lo nota y le cuesta arrancar, pero una vez puestos en marcha y siendo constante el resultado siempre es positivo.

Primero he empezado con un calentamiento que ayuda a preparar al cuerpo y a entrar en el ambiente de la clase. Después seguimos con un ejercicio, más enfocado a los brazos y al movimiento de las manos  y del torso, y para completar hacemos ejercicios que impliquen desplazamiento, para así tener conciencia del espacio. Por supuesto todo ello acompañado de una música que inspire y te haga brillar, como la de Ara Malikian, todo un genio y virtuoso del violín, que ha revolucionado la música para la danza, de hecho coreógrafos como Antonio Najarro la han utilizado en uno de sus espectáculos.

Bailar no solo son pasos y coreografías más o menos complejas, sino una manera de expresar los sentimientos a través del movimiento. La música genera en cada uno de nosotros energías diferentes, que podemos canalizar a través del movimiento, y eso es lo difícil de este arte.

Si eres capaz de emocionarte con el rasgueo de una guitarra o la suave melodía de un violín, serás capaz de transmitir emociones, y ¿Qué mejor forma de hacerlo que  a través de la danza?

 

 

http://vimeo.com/30729723

SESIÓN DE FOTOS CON JESÚS VALLINAS

Desde hacía tiempo tenía ganas de hacer una sesión fotográfica así es que me puse en contacto con Jesús Vallinas y una vez concretados detalles como: el objetivo de las fotos, el vestuario, si prefería en interior o exterior…..nos pusimos en marcha.

Jesús es un fotógrafo excelente con una trayectoria impecable y especializado en danza, de hecho es un gran amante de ésta y eso facilita mucho el trabajo.

Sabe sacar el mejor partido al bailarín, conoce las dificultades al realizar distintos movimientos  e incluso te aconseja al respecto de aspectos técnicos  como: puedes subir más el atittude, ese pie puede estar más en dehors……

Fue un trabajo intenso, porque son muchas horas de dedicación, hay que probar diferentes planos, luces, poses……pero muy gratificante. Lo más importante es la comunicación, el trabajo en equipo y yo creo que ese es el éxito de la sesión.

La realizamos en dos días: El primero lo dedicamos a fotos de estudio, es decir, poses más estáticas, pero que reflejaran la fuerza y la esencia del flamenco. Pero también hicimos fotos en movimiento, utilizando el estudio como si de un escenario se tratara. Yo realizaba diferentes fragmentos de las coreografías y Jesús me iba indicando que movimientos le gustaban más, si tenía que repetir alguno etc.

Utilizamos diferente vestuario, incorporando mantón , palillos….y tocamos distintos estilos, primero la Escuela Bolera, luego la Danza estilizada y por último el Flamenco

Pero el segundo día pensamos en hacer algo diferente: fotos en exteriores (tiene una terraza maravillosa, con unas vistas increíbles) aprovechar el mantón para crear atmósferas diferentes en definitiva innovar, obteniendo unos resultados realmente bonitos.

Todo llega a su fin y llega lo más complicado es elegir las fotos que más te gustan, y pensareis bueno eso no es problema, pues os aseguro que elegí veintidós y todavía tengo una gran lista para encargarle porque me gustan todas y cada una de las fotos.

La verdad es que estoy muy contenta con el trabajo y ha sido una experiencia inolvidable.

Más Flamenco Radio se puso en contacto conmigo para poder publicar las fotos en su web, lo cual es un honor, os invito a que les echeis un vistazo en su web: Más Flamenco Radio

Espero que os gusten.